El ceremonial, protocolo y la etiqueta dictan las fórmulas sociales de comportamiento y estilo que se deben contemplar en

esferas donde la exigencia social es elevada, pero también se convierten en formas que complementan el desarrollo de las

relaciones en diversos escenarios de la vida de las personas y las instituciones, prestándole sobriedad y propiedad en el

desempeño propio de funciones profesionales con criterios de exigencia internacional.